viernes, 11 de noviembre de 2011

REFLEXIONAR SOBRE NUESTRO PUERTO, 11-11-11

EL HOGAR, UN PUERTO INFINITO


Por mencionar algunos beneficios de las Letras, el exilio, estar al pedo y la residencia en otro país, me la juego con este títular para destilar flashes del insomnio y las noticias cotidianas. Realizo una breve reseña del comportamiento social en Argentina y los beneficios de vivir en ella, suelo fértil para las ideas, la inmigración y el dejavú de las diásporas migratorias.


Veamos la información reciente de la ONU y otras menudencias como los 7mil millones que llegamos a sumar hace unos días atrás: En la lista, que incluye a 187 países -18 más que el año pasado-, España aparece en el puesto 23, por delante de Italia y del Reino Unido y de otros como Chile (44), Argentina (45), Uruguay (48) y Cuba (51), los mejores clasificados en América Latina (1*). Argentina vendría a ser el segundo país en Latinoamerica y el 45 en el Mundo del ranking, lo dice la ONU, -¡qué privilegio! digo yo. León Castellanos J. dice : Los noruegos enseñan a sus hijos desde temprana edad, que las acciones que realicen repercuten en los demás. Esta es una de las razones por las que hay un concepto muy definido de “bien común” que sirve de medida al actuar. Esta idea es constantemente apreciable en ciertas ocasiones, sobre todo en la vida cotidiana. Este año, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró por cuarto año consecutivo a Noruega como el país con mejor calidad de vida en el mundo, basándose en ingresos per cápita, educación y probabilidad de vida.(2*). Reflexionemos al respecto, por favor.


Como observadora invitada por el exilio intelectual, residiendo en Argentina desde hace tres años, madre de familia y en pareja de un argentino excepcional (trabajador, del hogar, humorista e hincha de Huracán), yo suplente en la docencia media en un colegio público, respiro desde adentro el comportamiento de este país y lo comparo no sólo con el perfil venezolano y noruego ¿Es la enseñanza incial la responsable de nuestro comportamiento como país, como individuos? ¿Educación, formación o enseñanza? Somos tantos que probablemente los dirigentes, instituciones o culturas del libro, no estimaron que hacernos fieles a sus doctrinas, partidos o alma maters se les escaparía de las manos dominarnos más allá de la Cruz. Para quienes oprimen el boton del Poder, sería sencillo sacrificar un país, región o continente entero etiquetándolo de sacrificio según el Dios de moda, y si fue sencillo sacrificar a Uno que les ha dado para todo. Disculpen si soy categórica o jerarquizo el problema que vendría ser culturalmente menor: la educación.


Es posible que las variables de tiempo y tecnificación del humano que lidera deshumanice el tiempo del humano común sobre pensar, hacer y creer: el individuo de hoy tiene una inmediatez terrible, que desea la facilidad de las cosas como encontrar al genio en la botella, todo a punta de control, encontramos una suerte de sujetos desechables a reciclables que tal vez otro momento histórico no le llevó a espejearse en guerras u holocaustos. Aparentemente la vorágine de Cronos se ha convertido en un mal genético cultural en la mente humana, convirtiéndonos en seres autodestructivos, dándole capacidad de hacer juicios desvalorados sobre la vida de otros como restandole importancia a apretar el gatillo, acelerar en el rayado o bombardear una ciudad. Para mí, la mayor de las pérdidas está en el argumento de la no creencia, donde la fe, la valoración de la vida y el problema del mal, ha trascendido nuestro propósito existencial. Las adicciones y los excesos han superado el apetito espiritual de las masas.


Por suerte, aún hay familias que conservan ese legado de amor, fe, la Biblia, Dios en cualquiera de sus acepciones y las consecuencias de la enseñanza en el hogar, Venezuela por ejemplo es un país con gente creyente y profundamente religioso, católico en un porcentaje importante, y admitió muchas otras creencias de índole antillana, newage, que advierte una hibridez del pensamiento, un desorden en el comportamiento de valores, según creo, sin que ello desmerezca su presencia ni partidaria de alguno o ninguno, sólo apunto a las consecuencias de la ruptura de concepciones (soy católica, pero no creo en la Institución). Ahora sugiero revisar desde la premisa y prédica del hogar ¿cuál es la consigna actual o idea del bien común a nivel país? Tal vez no sea un problema de creencia religiosa, en Noruega (3*), por ejemplo, se rigen por la religión evangélica luterana, pero el común denominador es no creyente (Asociación Humanista Noruega), y práctica más visible es el Islam, es una combinación de libre albedrío y convivencia de cultos que se adversan. En Argentina no sólo hay libertad y diversidad de culto (2500 inscriptos a la fecha), sino que además se ha legalizado el matrimonio homosexual como variable de apertura, sino que además la migración decimónica, del siglo pasado y éste ha engrosado las políticas y cultos para miles después de un 2001 y actualmente es modelo económico para primeros mundos.


No es la religión entonces lo que marca la diferencia. Fijémonos en el comportamiento social, en Noruega aún figura la monarquía y en Latinoamerica de tiempos decimónicos echamos a patadas las coronas, y siendo emancipados en ese aspecto la deberíamos tener más clara, ya que somos naciones jóvenes. Y aquí es donde veo el vértice de las respuestas, para mí el comportamiento de las naciones latinoamericanas es relativo al del adolescente actual: desboradado de información, desorientado entre las tribus y patrones, sin ídolos o valores, sin saciedad por las cosas y la vacuidad, en una búsqueda ancestral arrebatada que no volverá, con la inmediatez, como mencioné, cada vez se alejan más esos referentes del imaginario invaluable de ese hombre que ya no somos y no tiene reverso porque el discurso fue modificado desde el saludo. Para mí, a desarrollar la propuesta del: sujeto desechable a reciclable. Aprevechando pues la mezcla, hibridismo, ese momento forzado en que las razas despojaron las fronteras y se pronunció en música y poesía, salvamos nuestros puertos apostándole al Hogar, la familia donde todavía se debate, se enseña, se guarda con celo, se revelan secretos, se heredan visiones y se devastan imperios. La educación del Hogar, el humano de hoy a veces solo, a veces demasiado acompañado debe buscar la verdad en la reunión única y verdadera consigo, creando al ídolo, preparando el viaje interior, remontando el barrilete espiritual, indagando más y más, que no terminen las curiosidades, que no se agote el infinito manantial de la energía positiva. Continuaré...


Notas:
(1)  en http://www.lagaceta.com.ar/nota/463177/Mundo/Noruega-mejor-pais-para-vivir-segun-ONU.html
(2)  en http://www.tigweb.org/youth-media/panorama/article.html?ContentID=4909
(3)  en Noruega son casi 5 millones de habitantes y la edad promedio es de 39 años.

No hay comentarios:

Publicar un comentario